Ambos
días, jueves y viernes, el trabajo del aula se orientó en la misma dirección.
Guiados
por Giacometti y nuestros propios profesores, todos perseguíamos con ansia, emoción
e incluso un poco de intriga el dibujo perfecto, el buen dibujo. Pero, ¿qué es
el buen dibujo? He aquí el gran problema de todos los que estamos en clase y,
si me apuras, de la sociedad. Podríamos decir que hay una concepción de ‘buen
dibujo’ establecida en cierto modo entre todos nosotros. Lo cierto es que pocos
estamos relacionado con el ámbito del dibujo y esto hace que la asignatura nos
resulte complicada, nos cueste más; tanto la propia realización de los dibujos
que se nos piden como la inicial comprensión del mismo.
Lo
primero que hay que saber y, por tanto, tener en cuenta, es que no hay una sola
forma de dibujar. Hay distintos tipos de dibujo, que se centran en unas cosas o
en otras; y hay, por otro lado, distintos modos de representar estas cosas. Con
Giacometti nos acercamos a un ‘estilo de representar’ que parecerá inexacto e
incluso un poco ‘chapucero’ a ojos del espectador inexperto, amateur; es decir,
a todos nosotros. La primera impresión que sus dibujos nos causan es la de la
sorpresa, la incomprensión, la duda e incluso provocan en todos nosotros un
sentimiento de desorientación. Y es que ¡qué poco se parece esta forma de
representar a lo que todos hemos conocido de siempre y tenemos en nuestra
mente!
Poco a
poco, dibujo a dibujo, iremos entendiendo el proceso que el artista emplea y
podremos plasmarlo, calcarlo, llevarlo a nuestros propios dibujos.
Lo
cierto es que creo que he experimentado cierta mejoría en los dibujos, de un
día para otro; considero, la verdad, que cada dibujo es un poco mejor que el anterior
y que, sobre todo el viernes, entendí lo que realmente teníamos que hacer
llegando incluso a disfrutar del proceso de creación de ambientes y lugares;
disfrutando, por primera vez, de dibujar.
DIBUJOS DEL JUEVES 15.
DIBUJOS DEL VIERNES 16.



























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